Tengo 19 años, han pasado casi dos años y recién empiezo a descifrar los acertijos que me dabas. Lo más desconcertante es que son tan obvios que no sé porque no los vi en ese instante. A veces me decías que era misterioso, pero mírate ocultándome cosas en las arrugas de mi frente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario