sábado, 12 de enero de 2013

2ª Sesión de terapia

Tengo que safar, el humo ha golpeado mi pecho duramente, me ha hecho torcerme en el piso mientras ruego agua por mi garganta incendiada. El humo sube a mi cabeza y la aturde y mi mente se hace más clara y siento su voz en mi cuello, en mis neuronas, en mis manos pidiéndome que lo deje libre. Pienso que escapar es inútil, pienso que no puedo correr y solo atino a agazaparme al suelo para que éste deje de moverse y le dé un respiro a mi sentido de orientación. Permito una vez más que todos se junten alrededor mío y jadeen ansiosos por mi carne y esperen a que caiga dormido, otra vez, para hacerse de los pedazos aun sanos de mi cuerpo.

No hay comentarios: