de una sociedad feliz,
deja tras de sí
plumas purpuras
La implosión me arrastra
hasta su lado
me hace mirarla
y permite el contagio.
La enfermedad aún no llega
a mis brazos que cuelgan
faltos de motricidad.
Sólo mi cabeza tocó su hombro
No hay comentarios:
Publicar un comentario