En el insomnio que se acomodó en mis venas
quise pensar en las posibilidades de escapar de saber de buscar la salida y llamar a los celadores
Mi cerebro le dice a mi mente que mi conciencia ha sucumbido a la razón,
Cuando supo qué pasaba, se hallaba sólo en su cuarto, sus cortinas cerradas, y las ventanas abiertas, esos pedazos de tela bailando con el viento, las hojas volando por la habitación y él acostado en su cama pensando en lo hermoso de la situación de hallarse solo con unas hojas y telas que bailan una danza eólica.
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