jueves, 7 de abril de 2011

En el insomnio que se acomodó en mis venas

                                          quise pensar en las posibilidades de escapar de saber de buscar la salida y llamar a los celadores

Mi cerebro le dice a mi mente que mi conciencia ha sucumbido a la razón,

Cuando supo qué pasaba, se hallaba sólo en su cuarto, sus cortinas cerradas, y las ventanas abiertas, esos pedazos de tela bailando con el viento, las hojas volando por la habitación y él acostado en su cama pensando en lo hermoso de la situación de hallarse solo con unas hojas y telas que bailan una danza eólica.

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